¿Sobre qué rindo cuentas con enfoque basado en derechos humanos y paz en la etapa de planeación?

 

 

Es necesario reconocer, de manera anticipada, los elementos incorporados en la gestión institucional para el cumplimiento de la misión de las entidades, ya sean estas del orden nacional o territorial, y el logro de las transformaciones significativas en las diferentes dimensiones del desarrollo. En ese sentido, en la planeación institucional se rinde cuentas sobre:

 

  • El proceso de formulación de los planes, incluyendo metas basadas en un análisis de la situación actual de las entidades, así como diagnósticos de capacidades y de entorno. De igual forma, se rinde cuentas sobre cada plan formulado, tanto del resultado final como del proceso de formulación que incluye la delimitación de objetivos, estrategias, proyectos, metas, responsables, planes generales de compras y distribución presupuestal de sus proyectos de inversión, con un especial énfasis en indicadores confiables, que permitan visibilizar las acciones, procesos y resultados de la institución en el cumplimiento de su misión.
  • La inclusión, en el proceso de planeación, de los resultados de las consultas a la ciudadanía y grupos de valor relacionadas con temas específicos y prioridades en: atención de derechos, problemas y servicios solicitados (enfoque territorial y diferencial), así como la divulgación de la metodología del propio proceso de consulta, que de razón de los participantes y los medios utilizados.
  • La inclusión de acciones y procesos que posibiliten la socialización permanente y abierta de la información relativa al cumplimiento de la misión institucional y que pueda estar sujeta a evaluación y análisis públicos periódicos.
  • La promoción del derecho a la participación ciudadana a través de la consulta y cogestión en los procesos de planeación mediante ejercicios abiertos de construcción de diagnósticos, identificación de escenarios estratégicos y priorización de actividades.

 

¿Para qué?: Para lograr legitimidad en el accionar de las instituciones públicas, a través del fortalecimiento de los vínculos de confianza del ciudadano con el Estado. En ese sentido, la participación ciudadana es un requisito fundamental en la garantía de los derechos. Lo anterior producto de la potencialidad de la participación para, a través del diálogo, orientar la planeación del Estado, garantizando soluciones adecuadas a las necesidades efectivas de la ciudadanía.